El INDEC confirmó una caída de 5,9% en la actividad económica al mes de julio a nivel país, y en Rafaela esos datos se corroboran en la profundización de la caída del consumo: las ventas disminuyeron 20,6% en la comparación interanual del mismo mes. El sector servicios, por ejemplo, en julio facturó nominalmente menos que en igual mes del año anterior, pese a una inflación de casi el 50%, según las estadísticas oficiales de la recaudación municipal.

El primer mes del esperado segundo semestre, que podía comenzar a marcar alguna tendencia de recuperación de la economía, no dio buenas señales. Mientras a nivel nacional la recesión se profundizó, con una merma del 5,9% en el Estimador Mensual de Actividad Económica que elabora el Indec, en Rafaela esos números se corroboran con los datos de la recaudación municipal. Considerando la facturación declarada de los municipios que tributan en la Municipalidad de Rafaela el Derecho de Registro e Inspección, y considerando la evolución de la inflación según el índice que elabora la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la caída en la facturación de julio de 2016 respecto al mismo mes de 2015, en moneda constante, es del 20,62%, solo superada por la caída registrada en febrero de este año, que fue de 26,61% respecto al mismo mes de 2015; y por abril, donde la caída fue de 24,62% respecto al año anterior, influenciada en este último caso por las lluvias extraordinarias de ese mes.

Según el Indec, julio fue el cuarto mes consecutivo con la economía en baja y fue la contracción más importante en el nivel de actividad en lo que va del año, por encima de la caída del 4,7% estimado para junio. En Rafaela se verifica la misma tendencia, con números mucho más parcializados, porque solo se tienen en cuenta los datos de la recaudación municipal en base al Derecho de Registro e Inspección, que grava directamente las actividades económicas formales y se toma sobre un porcentaje de las ventas declaradas.

Consumo en caída 

La caída del consumo ya había proporcionado cifras concretas, siguió consolidándose según los datos cerrados al 31 de julio. En términos reales, y siempre haciendo la aclaración que los números salen de la facturación de los comercios minoristas declaradas ante los organismos fiscales, a los que se le aplica la inflación correspondiente al período (es decir, precio nominal de julio 16 comparado con precio nominal de julio 2015, aplicándole el porcentaje de inflación calculado por la CABA), indica que los lácteos siguen siendo uno de los sectores más “castigado” por el ajuste: el consumo familiar cayó 53,60% en términos de ventas en moneda constante. Productos de panadería excepto pan cayeron 46,208%, en tanto que la venta de golosinas se desplomó, en la comparación julio 16/julio 15, un 80,02%.

Las ventas al por menor en supermercados con predominio de productos alimentarios y bebidas cayó en la comparación interanual a julio un 11,56%; las ventas de pan mermaron 14,87%, y la de pescados, 27,27%. En cambio, las carnes rojas solo cayeron 4,88% y las frutas y verduras, 2,68%. Una vez más, el informe que analiza los indicadores rafaelinos refleja un aumento en el consumo de carnes de aves y productos de granja, que se incrementó en un 3,22%, siendo el único rubro de la canasta básica de alimentos que sube sus ventas.

Pese a que julio fue la antesala del “mes del niño”, la venta al por menor de juguetes y productos de cotillón cayó un muy notable 122,56% en la comparación con el 2015, en moneda constante. También la facturación por ventas de calzados se derrumbó 48,24%, prendas y accesorios de vestir un 13,06%; indumentaria y artículos deportivos un 31,32% y 25,32% los productos de tocador.

Las ventas minoristas declaradas ante las oficinas recaudadoras sumaron en julio de 2016 138,14 millones de pesos, contra 17,14 millones del mes de junio, donde la percepción del medio aguinaldo por parte de los trabajadores estatales y de buena parte parte de la actividad privada impulsó las ventas hacia arriba.

Recaudación en baja

Estos números afectan la recaudación municipal por Derecho de Registro e Inspección, más allá de que nominalmente las cajas hayan registrado un mayor ingreso de dinero. Si se considera la estimación del ente estadístico porteño, los precios subieron un 29,2% entre enero y junio de 2016, y cerraron el primer semestre con un índice acumulado del 47,1%. Frente a una inflación de esa magnitud, el sector servicios, en la comparación nominal interanual correspondiente a los primeros 7 meses del año, refleja una recaudación que creció 21,06%, es decir, más de 25 puntos por debajo de la inflación del mismo período. En el caso de la industria, el aumento nominal fue de 23,60%, contra la inflación mencionada de 47,1% (tomada esta como referencia solamente) y en servicios la recaudación del DREI creció en pesos 30,69&%, más de 16 puntos menos que la evolución de la inflación.

Sin embargo, en el sector servicios hay un dato alarmante. Julio de 2016 es el único mes -si se consideran los 7 meses del año tanto para las ventas declaradas de empresas comerciales, de servicios o industriales- en donde hay un rojo incluso en las cifras nominales: a las arcas municipales entraron 449.311,61 pesos menos que lo que las empresas del rubro pagaron en julio de 2015. La variación nominal fue negativa en 7,53%, por lo que si se le suma la inflación general, el número del derrumbe es superior al 50%.

Por supuesto debe aclararse, además, que la comparación con la inflación medida en la CABA es una referencia, ya que cada sector y cada producto tiene su propia “inflación” y lo que en realidad se hace en este informe es una comparación general y referencial, que sirve para ilustrar el impacto de la merma en la actividad económica que se registra también en la ciudad.

Fuente: En Foco XXI – Castellanos

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