La necesidad de un mejor precio no se alcanza ni con la faltante de leche cruda que se arrastra desde el inicio del otoño, por lo tanto serán los productores los que seguirán esperando, posiblemente uno o dos meses más para trepar a los ansiados cinco pesos, que se podrían traducir en unos 31 centavos de dólar, en la cotización actual que ya está por sobre los 16 pesos por unidad monetaria. 

Claro que las industrias ahora tienen a través del Sistema Integrado de Gestión de la Lechería Argentina la urgencia de informar en los primeros cinco días hábiles del mes el valor de las liquidaciones, con la sugerencia de llegar al 80 por ciento del precio por composición y el 20 por bonificaciones, con lo cual ya tienen las cifras que no trepan más allá de los 4,80 por litro.

Esto no sólo lo comentan los industriales, aunque quieran que el negocio esté diferente para todos, sino que se confirmó en la segunda y tardía reunión del Consejo Federal Lechero en Villa María, donde se dieron rangos de 4,70 a 4,80 pesos a pagarse por las pequeñas y medianas industrias, mientras que las más grandes estarían en los 4,50 a 4,60, aunque existen condiciones de calidad que elevan el rango hasta el tope mencionado.

Si bien estuvo en Rafaela el Subsecretario de Lechería de la Nación, no tuvo contacto con la prensa, como para que pueda aportar más datos al respecto, ya que su visita se limitó a la participación en un Seminario Interno en el INTA Rafaela, para extender líneas de trabajo para el plan de su área hacia 2017, se puede entender que desde el Ministerio de Agroindustria se bajó el tono del optimismo respecto a un sector que no termina de estabilizarse. Si bien las perspectivas son bastante alentadoras para el próximo año, se entiende que el camino demandará más tiempo del que se pensaba.

Alejandro Sammartino estimó en la provincia de Córdoba que la merma productiva de materia prima ronda el 15 al 20 por ciento, números que afectan de lleno a la economía de las provincias lecheras. Como para tenerlo en cuenta, si bien el cálculo en 2007 en la provincia de Santa Fe estaba dado con una producción de diez millones de litros diarios, actualmente se estarían procesando unos seis millones y recién se podría trazar una progresión hasta los 7,5 millones de litros diarios para mayo o junio de 2017. Es en esta línea que para pensar no sólo en cifras, se debe trabajar en la mejora de las condiciones de producción. Es ahora el momento de apostar al ripiado de caminos, de establecer tranqueras adentro de cada tambo un mejor sistema en los corrales, en las guacheras, para esperar el calor de un verano que siempre afecta en la productividad y así seguir esperando que el clima sea lo más benévolo posible, luego de cuatro años consecutivos de dificultades, al menos en la principal cuenca lechera nacional, con eje en Rafaela.

Fuente: En Foco XXI – Castellanos

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