El gobierno provincial estudia un aumento del impuesto inmobiliario rural para el año próximo que oscilaría entre 25 y 30 por ciento, una iniciativa que elevó para su análisis a las entidades agropecuarias con las que terminaría de consensuar las modificaciones en los próximos días. Más allá del incremento lineal de la alícuota, los cambios incluirían también correcciones al interior del tributo para salvar las distorsiones provocadas entre el valor catastral y el precio de mercado de los inmuebles.

Salvando las diferencias, el hecho es similar a lo que ocurre en la provincia de Buenos Aires, si se considera que la gobernadora tiene la libertad de revaluar los inmuebles a valor de mercado, lo que incrementaría mucho más el monto a pagar por el impuesto.

El ministro de Economía de Santa Fe, Gonzalo Saglione, indicó que “por un lado un incremento en el monto del impuesto para 2018 que permita garantizar que el inmobiliario rural no pierda participación relativa dentro de la estructura tributaria provincial como viene sucediendo en los últimos años, y una corrección de las distorsiones al interior del impuesto”.

Está claro que el la reforma tributaria que se viene busca bajar Ingresos Brutos, pero desde las entidades gremiales del campo sostienen que la “revaluación de las tierras, sumado al aumento del impuesto rural, podría provocar que muchos pequeños y medianos productores pierdan no sólo la capacidad de pago, sino además, el poder de inversión para la campaña 2018/2019. Eso sería un paso atrás para la producción agropecuaria argentina”.

“En la propuesta nacional rubricada se establece que los inmobiliarios, tanto urbanos como rurales, se determinen sobre la base de un rango de alícuota que varíe u oscile entre el 0,5 por ciento y el 2 por ciento del valor fiscal de las propiedades y evidentemente eso hoy no se está cumpliendo en Santa Fe ya que estamos por debajo del 0,5 por ciento”, justificó Saglione.

Saglione además señaló que la diferencia en las valuaciones arroja un resultado contundente, donde “los valores nuevos son 25 veces los valores viejos. Los que están por debajo de ese ratio no son valores distorsionados, pero sí los que están por encima. De ese modo, para corregirlo, aplico un valor de convergencia para empezar a eliminar la distorsión y evitar así que habiendo dos propiedades que tienen el mismo valor de mercado, una pague tres veces más que la otra, como ocurre actualmente”.

Fuente: En Foco XXI – Infocampo

(Visited 12 times, 1 visits today)

Comments

comments

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here