En la provincia representan el 75% de la ocupación y fueron las más afectadas por no poder bancar la recesión. La baja incidencia de empleo estatal en el mercado local explica la fuerte inestabilidad laboral

Los niveles de desempleo en el Gran Rosario se explican principalmente por la baja incidencia del empleo público en el mercado laboral local, pero sobre todo por el deterioro de microempresas. Estas se caracterizan por tener cinco o menos empleados y representan el 75% del empleo en toda la provincia. El año pasado significaron 11 mil puestos perdidos en la variación interanual de Santa Fe. Esas proporciones se trasladan de manera uniforme a la ciudad y alrededores.

Los dos factores mencionados explican buena parte del salto abrupto que registró el desempleo entre el tercer y el cuarto trimestre de 2018 en el Gran Rosario. En ese tercer trimestre el índice marcaba 7,9% de desocupación, de manera que la suba fue de casi 5 puntos porcentuales. El proceso recesivo que intensificó la política económica de Cambiemos se llevó puesta la demanda y el consumo que sostenía buena parte de esas microempresas locales.

El informe anual de 2018 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Santa Fe, admitió: “Casi todos los establecimientos que desaparecen en 2018 son microempresas y casi nueve de cada diez puestos perdidos en ese año pertenecen a estas unidades con menor dotación de trabajadores”.

La pérdida de empresas en la provincia estuvo representada en un 96,6% por esas micro, mientras que los cierres representaron un 87,2% de la totalidad de puestos perdidos. Entre las denominadas microempresas más afectadas en Santa Fe se encuentran las de los rubros transporte y almacenamiento, comercio y pequeñas actividades industriales.

Otra cuestión que ayudó a lograr los pésimos índices que arrojó el Indec, tiene que ver con lo poco que representa el empleo público para el mercado laboral en Gran Rosario. A diferencia del 25% que representa habitualmente ese empleo en Santa Fe, en la zona de Gran Rosario significa un 11%. El dato importa ya que el empleo estatal ofrece cierta estabilidad que el privado no, y que mucho menos otorga el mercado informal. Hay más probabilidad de que el desempleo se dispare en zonas donde el empleo público no es representativo.

Motivos del 12,8%

El ministro de Trabajo y Seguridad Social de Santa Fe, Julio Genesini, manifestó su preocupación ante los datos y explicó los motivos que llevaron a una suba de casi 5 puntos en el desempleo. Por un lado explicó: “En la provincia la mayor parte de las pérdidas laborales se dan en empresas con cinco trabajadores o menos, que es un sector muy importante, representa al 75% de los casos en la provincia y eso se traslada al Gran Rosario”. Identificó que las pérdidas comenzaron en la industria y se fueron trasladando a comercios.

Esas microempresas suelen ser talleres y comercios que en el último trimestre de 2018 (con respecto a igual trimestre de 2017) representaron una pérdida de 7.500 puestos de trabajo en Santa Fe. Esta es una tendencia que se mantiene “ya que son sectores que tienen menos espalda para bancar este proceso de recesión”, admitió el ministro.

Genesini agregó que las pérdidas que se miden a nivel provincial tienen un impacto uniforme en el Gran Rosario. Sostuvo que esto se da ya que en la zona “el grueso del empleo es privado y está muy diversificado, de manera que sufre mucho los impactos de los vaivenes económicos”.

Empleo público

Por otro lado, el ministro de Trabajo de la provincia identificó la baja incidencia del trabajo estatal en el Gran Rosario como otro motivo de la inestabilidad en índices de empleo. Es decir, en estos casos queda en evidencia que la estabilidad del empleo público puede ayudar a contener a trabajadores. Esa diferencia queda de manifiesto al comparar Gran Rosario con Gran Santa Fe.

Según los datos del Indec, el porcentaje de población ocupada en establecimientos estatales para el aglomerado urbano Gran Santa Fe representa un poco más de 25% del total en cada trimestre. Esta proporción supera al del total de aglomerados urbanos del país que ronda el 17% y también la del aglomerado urbano Gran Rosario, cuyo porcentaje ronda apenas el 11%.

En la medición del último año, en Gran Rosario de un promedio de 570 mil empleados 62 mil eran estatales. Mientras que en el Gran Santa Fe de un promedio de 206 mil empleados, 53 mil eran estatales. Teniendo en cuenta que el sector privado padece una inestabilidad que no sufre el estatal, esa proporción suma más motivos a que Rosario encabece la lsita de conglomerados con más desempleo.

Círculo vicioso

Por su parte Cristian Nieto, economista del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (Ceso), graficó el reparto entre microempresas e industrias en Rosario, que guardan una simbiosis para su funcionamiento. “El 80% vive de algo relacionado a servicios y comercio, y a su vez tenés gente relacionada con comercios que abastecen a 200 kilómetros a la redonda, servicios de salud, servicios financieros para el agro”.

El otro 20%, consideró que tiene que ver con el producto industrial como la línea blanca, la carrocera, o metalmecánica. Que a pesar de tener menos representación en el mercado laboral “son sectores que al tener un buen sueldo dinamizan al resto, aunque si trabajan menos demandan menos servicios de lo que contratan en general”.

Según Nieto, “en cantidad de trabajadores el comercio es el más golpeado por la caída de demanda directa”. Aunque eso a su vez lleva a menor consumo, menor producción y menos empleo que deriva en las pérdidas en el sector industrial.

Fuente: En Foco XXI – El Ciudadano

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