Apuntando a desarrollar un proceso de integración vertical, la firma láctea La Ramada con base central en la localidad de Esperanza, invierte $6 M en una planta elaboradora de alimento balanceado. La idea es la de alimentar sus vacas de ordeñe distribuidas en cuatro unidades de producción de leche. Calculan entrar en operaciones durante el primer trimestre del 2016.

Desde que en noviembre de 2013 los Gonella, reconocida familia de industriales del centro-norte santafesino pusieron en marcha Lácteos La Ramada, pensaron en la forma de articular sus tambos y sus hectáreas dedicadas a la agricultura, ese hito está por cristalizarse con la construcción de un complejo fabril para procesar 5.000 toneladas mensuales de balanceado con la idea de incrementar el número de cabezas.

“Se trata de plasmar lo que se denomina integración vertical. Desde 2013 somos una firma láctea regional que opera con tambos propios y unas 800 vacas. Hoy alimentamos el ganado adquiriendo el alimento de operadores externos, buscamos cerrar el círculo y para eso es que en agosto ya terminaremos la obra civil de la planta de balanceado que cuando esté inaugurada habrá significado una inversión de $6 M”, le explicó Edgardo Gonella, el fundador del emporio familiar que también alcanza el sector metalúrgico.

 

“Tenemos unas 3.000 hectáreas en producción agrícola y el plan intenta aprovechar lo que allí se siembra para convertirlo en nutrientes para el ganado. El objetivo de máxima es alcanzar las 1.600 vacas de ordeñe y aprovechar así 3.000 toneladas mensuales de producto de la futura planta de balanceado. Las 2.000 toneladas sobrantes se comercializarán en otros circuitos”, mencionó Gonella.

Cuando las instalaciones estén listas emplearán a unos 22 operarios. “Uno supone que por el ritmo que llevan los trabajos, vamos a estar en condiciones de realizar las primeras pruebas en enero o febrero del año que viene”, mencionó.

“La fábrica de balanceado era fundamental en el propósito de asegurarnos una mayor provisión de leche cruda con recursos técnicos propios. El plan es a largo plazo, pero cada etapa afortunadamente se va cumpliendo”, sumó Gonella.

Con una usina láctea con pocos años de uso en Franck, el modelo La Ramada que se activó en 2013 se inició con solo 20 vacas, luego de que Carlos Gonella, hijo de Edgardo y quien está al frente de la gestión diaria de la compañía, se desprendiera de sus acciones en la láctea Corlasa. Desde 2004 los Gonella están ligados al negocio de la industrialización de leche, cuando agregarle la pata fabril a los tambos que comandan hace décadas.

Fuente: En Foco XXI – Punto Biz

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