EL SUBSIDIO RESPONDE A LA CONVOCATORIA PICT 2007 DE LA AGENCIA NACIONAL DE PROMOCIóN CIENTíFICA Y TECNOLóGICA
INVESTIGADORES DE VETERINARIAS OBTUVIERON $ 260 MIL EN SUBSIDIOS
28 de Diciembre de 2008
Los investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias UNL, Dres. Hugo Ortega y Florencia Rey, obtuvieron 230 mil y 30 mil pesos respectivamente para continuar indagando sobre las causas de la Enfermedad Quística Ovárica en bovinos.
En una vida reproductiva de aproximadamente cinco años, una vaca sana puede dar tres, cuatro o cinco crías, pero en nuestros campos y en los de todo el mundo hay casos -y no pocos- en que solamente puede tener dos o tres terneros. Una respuesta a esta disminución de la fertilidad se puede encontrar en una de las principales problemáticas reproductivas de estos animales como lo es la Enfermedad Quística Ovárica, caracterizada por la presencia de un quiste de 2 a 5 centímetros, fácilmente detectables con estudios habituales como ecografías o tacto rectal. Esta presencia de quistes hace que se retrase la aparición del celo y, por lo tanto, de una nueva preñez.
Desde hace varios años el equipo encabezado por el investigador de la Facultad de Ciencias Veterinarias y el CONICET, Dr. Hugo Ortega, se encuentra indagando acerca de las causas de la enfermedad; padecimiento que provoca cuantiosas pérdidas para los productores. En el marco de la convocatoria de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica para la presentación de Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica 2007, tanto Ortega, como la Dra. Florencia Rey –también integrante del equipo- obtuvieron dos subsidios por un total de 257.932 mil pesos.
El proyecto presentado por Ortega obtuvo una financiación de 228.000 pesos. Al respecto, el investigador remarcó que esta enfermedad puede llegar a producir costos adicionales de 137 dólares por animal, lo que multiplicado a los más de 30 millones de bovinos de la región pampeana, las pérdidas podrían resultar muy significativas.
Además, frente al avance de la frontera agropecuaria y el por consiguiente arrinconamiento de la ganadería en áreas marginales, se produce un stress mayor en los animales, que puede llegar a afectar su eficiencia reproductiva.
El financiamiento, que asegura la continuación de las investigaciones durante los próximos tres años, permitirá seguir estudiando las causas a nivel molecular por las cuales el stress (producido también por altas temperaturas, mucha producción, entre otras) puede afectar la función de los ovarios en los bovinos. “A nivel molecular estudiamos qué pasa en las paredes de ese folículo que está por ovular que hace que no ovule”, remarca Ortega.
El equipo de la FCV es el único del país que trabajan esta enfermedad en laboratorios: “Hay otros investigadores que trabajan a nivel clínico, a campo, pero nosotros además del nivel clínico, también lo hacemos a nivel de laboratorio, con técnicas de biología molecular”, asegura Ortega, quien además destacó que el subsidio incluye la incorporación de un becario “por lo que se contribuye a la formación de recursos humanos”.
La Dra. en Ciencias Biológicas, Florencia Rey, se sumó al equipo en abril de 2007 en el marco de una beca post-doctoral otorgada por el CONICET, y del programa Incorporación de Recursos Humanos Calificados de la UNL, que busca facilitar el ingreso a la Universidad de investigadores formados y doctores de reciente posgraduación.
Su proyecto recibió un subsidio de 29.952 pesos. “Dentro de la Enfermedad Quística Ovárica bovina, investigo uno de los diversos factores que podrían estar involucrados. Estudiamos cómo participa el sistema de factores de crecimiento análogos a insulina en el desarrollo de la enfermedad”.
La investigadora, remarcó que el subsidio “es el motor” para seguir investigando frente al esfuerzo que significa producir trabajos de calidad, que cumplan todas las exigencias internacionales.
Finalmente, Ortega destacó que las ciencias básicas como la Biología Celular y Molecular son "fundamentales para conocer en profundidad los orígenes de las enfermedades. Es imposible desarrollar un tratamiento para una enfermedad si no conocemos sus causas, y es justamente a nivel molecular, dentro de las células donde se encuentran estas explicaciones".
La enfermedad
Un abanico de factores son los causantes de la Enfermedad Quística Ovárica, entre ellos, la predisposición genética del animal, factores relacionados al ambiente -es en verano cuando aumenta la aparición de quistes-, e incluso el tipo de alimentación, que también puede favorecer al desarrollo de este padecimiento. Este padecimiento se podría evitar si se reduce el estrés provocado por la alta producción de leche de las vacas, pero cierto es también que de este modo la explotación tambera no sería rentable.
Las estadísticas indican que entre un 15 y 20 por ciento de las vacas se ven afectadas por esta enfermedad. Este hecho provoca cuantiosas pérdidas económicas, ya que reduce casi a la mitad la capacidad reproductiva de los bovinos, lo que a su vez arrastra una disminución en la producción de leche y carne. En los tambos es donde se aprecia con mayor nitidez esta preocupación, debido a que tiene una mayor incidencia en las vacas lecheras, pero también en un porcentaje menor a los animales destinados a la producción de carne. No obstante, este mal no afecta la calidad de la leche y carne para consumo humano.
Fuente: Prensa FCV
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